La “Crida per la Llibertat” es un espacio abierto de entidades, colectivos y personas que se propone denunciar la represión política del Estado español y quiere poner en marcha actividades e iniciativas que permitan la liberación de los presos políticos, el retorno de los miembros del Gobierno exiliados y el apoyo a todas las personas de paz que están siendo represaliadas por sus ideas y convicciones, con la firme voluntad de colaborar con otras entidades y plataformas de la sociedad civil en alcanzar los objetivos que la población catalana determine.

Desde la “Crida per la Llibertat” afirmamos como principios compartidos el siguiente decálogo:

1. Asumimos la plena soberanía del pueblo catalán y que tiene derecho a poder decidir, democráticamente, su futuro como pueblo.

2. Nos comprometemos a que todas nuestras actuaciones se seguirán inspirando en los principios y prácticas de la no-violencia.

3. Somos conscientes de que la Cataluña de hoy es diversa, y valoramos esta diversidad como una riqueza. En este sentido, asumimos como bienes públicos la cohesión social, la democracia, los derechos humanos y los derechos de los pueblos y por eso lo defendemos.

4. Nos mostramos preocupados por el retroceso en la libertad de expresión en el Estado español que en los últimos tiempos se ha concretado en cierre de webs, registros en medios de comunicación, apertura de correspondencia, citaciones a profesores, periodistas, …. Desde el Estado se está dibujando un relato oficial descalificador que, en lugar de debatir con argumentos, pretende presentar cualquier forma de protesta como violenta y así frenar la libertad de información.

5. Denunciamos los graves déficits democráticos que mantiene líderes sociales y políticos en prisión preventiva o en el exilio, con duras acusaciones de rebelión y sedición que conllevaría las penas máximas del código penal y que son claramente inaplicables en ausencia de violencia. También denunciamos que a instancia del Gobierno español la creciente judicialización de la política está comportando una causa general que mantiene casos abiertos a más de 700 alcaldes / alcaldesas, y electos miembros del Gobierno legítimo y de su Presidente, y de la última Presidenta y miembros de la mesa del Parlamento. En definitiva, la represión se va intensificando y que cada vez más se amplía a personas de ámbitos más diversos.

6. Denunciamos la intervención progresiva de nuestras instituciones hasta la aplicación traumática del 155, que supuso la disolución fulminante el Parlamento y el Gobierno de Cataluña, y que ha supuesto el golpe más fuerte en nuestro autogobierno desde la Dictadura.

7. Denunciamos que, tras las elecciones del 21 de diciembre de 2017, se intenta obstaculizar la actividad parlamentaria de personas que han sido elegidas por la ciudadanía, lo que supone vulneración de derechos políticos a los diputados y diputadas, y así como de la ciudadanía (derecho activo y pasivo).

8. Denunciamos la impunidad con la que grupos fascistas y racistas llevan a cabo episodios violentos, mientras que se reprimen, se judicialitzan y se castigan, las voces crítiques que se oponen a los abusos de poder.

9. Reclamamos que se abra una investigación, donde se depuren responsabilidades por la represión policial del 1 de octubre contra la ciudadanía indefensa que pacíficamente sólo quería ejercer su derecho a voto.

10. Hacemos un Llamamiento por la libertad a nivel estatal e internacional para que, desde todos los ámbitos, se configure una red observadores permanentes que vele por la defensa los derechos humanos de las personas encarceladas o encausadas y porque pronto se recupere la libertad, la democracia, la soberanía de nuestras instituciones y todos los pilares fundamentales de nuestros derechos como pueblo.

Los firmantes nos declaramos comprometidos a participar en la “Crida per la Llibertat” en propuestas, acciones e iniciativas no violentas hasta ver respetadas nuestras libertades individuales y colectivas.

24 de febrero de 2018